Me quedo callada con los ojos cerrados esperando. Tras unos minutos decido hacer unas pequeñas trampas.
- Amy: ¿Me estas intentando hacer cosquillas? Porque no estás consiguiendo nada, ni lo conseguirás.
- Derek: ¡AJA! sabía que si sentías -dice subiendo bastante la voz-.
- Amy: Shhhhh. Calla, que están dormidos -sigo susurrando-.
- Derek: Es verdad -se tapa la boca con las manos- perdón -se ríe flojo y vuelve a hablar en susurros-.
- Amy: No lo he sentido, ya te he dicho que no siento nada, ¿por qué no me creéis?
- Derek: ¿Y cómo sabías que te estaba haciendo cosquillas?
- Amy: No eres el único que sabe hacer trampas ¿sabes?
- Derek: ¿Enserio? pues muy mal, eso no se hace, hacer trampas está mal ¡Castigada!
- Amy: ¿Qué pasa? Me has dicho que cerrara los ojos, no que no viera, y yo, los he cerrado -sonrío como una niña buena-.
- Derek: Hombre pero eso se supone, no hace falta decirlo, se supone que si te digo que cierres los ojos es porque no quiero que veas.
- Amy: La culpa es tuya, por tardar tanto en hacer lo que tenías que hacer, que total solo eran unas tontas cosquillas. Además ya sabes que no somos con los demás y que hay que especificar mucho más con todo.
- Derek: Ya pero joder. Bueno para la próxima vez ya sé que hacer.
- Amy: No digas palabrotas, y mira, te prometo que si me vuelves a decir eso, no os veré el aura -si, yo tengo una especie de don o de poder que me deja ver el aura de las personas con os ojos cerrados, puedo ver más o menos donde están las cosas etc.- y tú a cambio cuando salga de aquí me invitas a la cena ¿trato hecho? -le extiendo mi mano-.
- Derek: Vale -dice con voz y cara de niño bueno y me estrecha la mano, cuando está así es muy mono, normalmente tiene los rasgos faciales más de adulto, pero él sabe cómo rejuvenecerse, es algo raro como me he explicado, me explico fatal- pero tú también tienes dinero suficiente como para pagártelo tú solita eh -se ríe-.
- Amy: Ya pero sabe mejor si te sale gratis ¿no crees? -le digo con una gran sonrisa y le guiño el ojo-.
- Doctor: Perdón por interrumpir -dice después de haber entrado tras llamas a la puerta, ahora sí que si, ha llamado a la puerta civilizadamente, ahora cuando no hay nada interesante, eso está muy mal, ¿ves? son cómplices-.
- Amy: No pasa nada -río y paro rápido antes de que me vuelva a regañar por reírme- ¿ya están los resultados de las pruebas?
- Doctor: Así es -sonríe-.
- Amy: ¿Y? ¿Me puedo ir ya? diga que sí por favor, diga que siiiii, quiero salir ya por favor, TENGO MUCHA HAMBRE, quiero un buffet libre, y lo exijo AHORA.
- Derek: Tranquila pequeña -ríe- déjale hablar -mira al médico- discúlpela, cuando tiene hambre no es dueña de sí misma y se deja llevar por su estómago.
- Doctor: Tranquilo -se ríe- traigo buenas noticias.
- Amy: ¿¡Enserio!? ¡¡¡DÍGALAS YA!!! Hoy estáis todos con ganas de matarme de la curiosidad y eso está muy mal.
- Derek: Mira, la que decía que me callara que podía despertar a los demás con los gritos y ahora es ella la que no para de gritar -miro a los demás y veo que les he despertado, ahora me siento culpable-.
- Amy: Lo siento mucho -bajo la cabeza- enserio, no quería despertaros, perdón -digo con tono de culpabilidad, en serio que no les quería despertar-.
- Taylor: No te preocupes pequeña -se pone a mi lado y me revuelve el pelo, se lo permito por ser él y por haberles despertado, sino se queda sin mano- ¿Y cuáles son esas buenas noticias?
- Doctor: Si, bueno, hemos visto las placas, y sinceramente no nos lo creíamos, sus huesos ya están mucho mejor -se le ve muy confuso- es que esto es casi imposible, los huesos estás casi del todo recuperados, nunca había visto a alguien que se le curarán tan rápido los huesos. Tenía los huesos casi hechos polvo, pero solo tiene una pequeña fractura ya. Es... increíble -está entre asombrado y confuso-.
- Amy: Sip, así somos todos, además... tomo mucha leche -reímos todos-.
- Doctor: Bueno, resumiendo, que ya estas mucho mejor, ya podéis salir de aquí. Pero antes tu tutor legal tiene que firma el permiso del alta, y entonces ya te podrás ir ¿Quién es tu tutor legal?
- Taylor: Soy yo.
- Doctor: Vale, pues mientras ella se viste, recoge y se prepara, usted acompáñeme a por el alta y después os podéis ir.
- Amy: ¡¡¡ BIEN!!!!
- Doctor: Pero...
- Amy: Ya empezamos con los peros, pero, pero, pero, pero, siempre tiene que haber alguno, como lo odio.
- Doctor: Pero -se ríe, ¿lo está haciendo para desafiarme? que le muerdo, buf, buf- tendrás que reposar bastante, vamos, que nada de esfuerzos ¿entendido?
- Amy: Pero eso es aburrido.
- Doctor: ¿No decías que odiabas los peros? pues no los uses -se ríe y le frunzo el ceño- nada de esfuerzos, es una orden.
- Amy: ¡SI SEÑOR! -hago el gesto militar de ponerse la mano en la frente-.
- Doctor: Para ser famosos sois bastante normales, bueno... dentro de lo que cabe, bueno muy normales no sois, pero me refiero a la forma de ser, es bastante normal, no como alguien normal estaría en un hospital pero... bueno que... que sois geniales, nunca nadie se ha comportado en un hospital así.
- Taylor: Lo siento mucho, es que estos niños son muy difíciles de controlar. Mira que les he dicho de veces que se comporten, pero ni caso. Castigados sin videojuegos.
- Todos: Noooo, por favor -le ponemos caritas de cachorritos abandonados-.
- Taylor: Bueno... -nos mira y se nota como se le ablanda el corazón solo con mirarle a los ojos- está bien, pero dejadme de mirarme así por favor -se tapa los ojos con la mano-.
- Doctor: No, si no digo que este mal -se ríe, seguramente por el momentazo telenovelero que le acabamos de dar- normalmente, la gente que está aquí ingresada solo sabe quejarse o están preocupados por sus amigos o familiares, y están todos deprimidos. Vosotros en cambio, le estáis dando un poco de vida al hospital, aparte de algo de locura -reímos todos-.
- Amy: No se preocupe, ya le haremos alguna visita si nos echa de menos. No llore -le sonrío-.
- Doctor: Es que tienes que venir para hacerte una revisión. Para ver cómo avanzas, y para ver si ya has conseguido recuperar toda la sensibilidad o si has empezado a sentir algo.
- Amy: Claro, intente convencerse de que es esa la verdadera razón de porque quiere que volvamos. Bueno, haré como que me lo creo -le guiño el ojo y él se ríe-.
- Doctor: Oye... sonará muy raro, pero... mis hijas son muy fans de vosotros y... se han enterado de que estáis aquí... y era por si no os importaba que pasarán un poco para que se sacarán alguna foto con vosotros y algún autógrafo -se pone algo rojo al pedirnos ese favor-.
- Ben: Claro, sería un placer para nosotros -sonríe, la verdad es que sí, pero normalmente les piden a ellos las fotos y los autógrafos y les dicen que les quieren, a mí casi nunca-.
- Doctor: Vale muchas gracias, siento mucho esto, pero es que sino os lo preguntaba me mataban o me hacían el vacío, son muy crueles cuando quieren.
- Amy: Pobre -reímos- pero claro, seguro que no es ningún problema, total ya he estado aquí tres días, por unos minutos más no pasa nada -le sonrío amable-.
- Doctor: Vale gracias, no tardo -se va corriendo por la puerta y nosotros nos reímos, vuelve luego rápido con dos niñas, una tendrá unos 14 años y la otra tendrá unos 12 años- bueno -coge aire, se nota que ha ido corriendo- estas son mis hijas, Sonia y Cristina, son súper mega fans de vosotros, no paran de hablar de que si sois súper monos, que si no se que no sé cuántos -rueda los ojos- me dan dolor de cabeza -una de sus hijas le da un codazo para que se calle, las dos estaban súper rojas, es muy divertido- bueno... si quieres de mientras vamos rellenando los papeles y todo el papeleo aburrido.
- Taylor: Me parece perfecto.
- Doctor: Por cierto, están viniendo mucho paparazzi, pero no os preocupéis, no les estamos dejando pasar.
- Taylor: Muchas gracias, y disculpe las molestias, suelen ser muy pesados.
- Doctor: No se preocupe, sígame no tardaremos nada, niñas no molestéis a estos chicos tan majos eh -ellas niegan-.
- Taylor: Por supuesto, vamos.
Se van de la habitación. Las niñas están muy tímidas, la verdad es que me parecen muy monas. Aprovecho que ellas se acercan a los chicos para sacarse fotos y hablar y cosas que hagan las fans con sus ídolos, y me meto en el baño para cambiarme.
Me quito la ropa y me miro cuando en el espejo, cosa que no suelo hacer mucho. Me quedo mirando detenidamente mi cuerpo, no porque sea superficial, sino que me quedo mirando todos los moratones que tengo por el cuerpo y las vendas que tengo. Tenía cortes que más bien parecían arañazos, algunos más profundos que los otros, pero nada importantes.
Mientras estoy mirando las heridas y paso los dedos por ellas, me da la sensación de oír una voz. Me visto rápido y me quedo escuchando detenidamente. Vuelvo a oír la voz y empalidezco. No puede ser la voz del sueño. Se está riendo. Me sigue dando miedo, tal vez más del que tenía en el sueño. Porque aquí se que es real. Miro a todas partes y veo aparecer una sombra, con el mismo tamaño y forma que la del sueño. Pero de la misma manera en la que ha aparecido desaparece.
¿Lo del sueño sería verdad? ¿O solo seria algún recuerdo? ¿Ese habría sido el comienzo de todo esto? el porqué de ser como soy. Decido olvidarme de todas esas preguntas y salgo del baño. Me acerco a coger mis zapatillas para ponermelas. Cuando me agacho a cogerlas veo la carta que me había dado ese hombre de la cabina del sueño. Con la que me he despertado en la mano. Ya no me acordaba de ella. La cojo y me la guardo en el bolsillo de la parte de delante del pantalón. Me pongo las zapatillas y oigo como me llaman. Me giro y miro a toda la gente que hay en el cuarto.
- Amy: ¿Qué pasa?
- Ben: Estás en tu propio mundo, te estábamos llamando desde hace media hora.
- Amy: Exagerado.
Me quedo asombrada con lo que pasa a continuación, las fans también se querían sacar alguna foto conmigo, eso no suele pasarme mucho. Sin dudar ni un segundo acepto con una gran sonrisa.
Después de quedarnos unos minutos hablando con ellas nos llega un mensaje de Taylor diciendo que ya está todo arreglado. Nos dirigimos todos a la entrada. Nos acercamos a Taylor después de despedirnos de las chicas que se quedan con su padre y salimos hacia el coche que ya estaba preparado para irnos.
Salimos por la puerta y esta todo lleno de paparazzis en la entrada del hospital, mientras unos nos están sacando fotos otros nos hacen todo tipo de preguntas. ¿Amelia ya estas mejor? ¿Qué es lo que ha sucedido hace unos días? ¿Por qué has estado ingresada? ¿Son verdad los rumores de que Luke y tu sois pareja? son algunas de las preguntas que me hacían a mí, no era capaz de escuchar las preguntas que les hacían a los demás.
Ando algo cabreada hacia el coche, me tienen harta ya, ya están preguntando otra vez si Luke y yo somos pareja. ¡¿NO PUEDEN ENTENDER DE UNA MALDITA VEZ QUE SOLO SOMOS GRANDES AMIGOS?!
Avanzamos con gestos serios en la cara, sin contestar a ninguna de sus preguntas hasta llegar al coche y subirnos. Es una furgoneta, una de esas que tienen tres asientos en las parte de atrás del todo, en el medio tiene dos, y en la parte delantera otras dos. En los tres asientos situados en la parte de atrás están Ben, Brian y Luke, en los del medio están Derek y John, y por último Taylor en el asiento del conductor y yo en el asiento de copiloto.
Al sentarme oigo el ruido de papel, y es cuando me acuerdo de la carta, no me acordaba que me la había guardado en el bolsillo de la parte trasera del pantalón. La saco de ahí y decido leerla.
He estado unos días un poco ausente XD Qué pondrá en la carta?? :O
ResponderEliminarNo pasa nada :) espero que apruebes los examenes :)
EliminarGracias :)
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